Green Stick: una técnica de pesca responsable que se practica en El Estrecho.

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Green Stick: una técnica de pesca responsable que se practica en El Estrecho.

Es sostenible, es milenaria y viene de Japón. Hoy hablamos de la técnica de pesca Green Stick, apenas practicada en Europa y que es una de las más selectivas y respetuosas que existe con la especie. El atún rojo de nuestra Gama Premium Salvaje se captura durante todo el año, mediante este método en aguas del Estrecho y gracias a la flota de JC Mackintosh, uno de los pocos grupos de pesca que practican esta técnica en Europa. Te explicamos la historia del Green Stick, en qué consiste y por qué es una de las más valoradas por las corrientes ecológicas y medioambientales.

¿Qué es el green Stick y de dónde viene?

En Japón el consumo de atún -ahí recibe el nombre de maguro– es un pilar fundamental de su cultura gastronómica. También el conocimiento exhaustivo de sus partes, el ronqueo o despiece y sus métodos de pesca. Para conseguir una buena pieza, no solo es importante el pescado en sí, también lo es su método de captura y de sacrificio.

La técnica del Green Stick nació en Japón, después se exportó a Norteamérica y logró un gran impacto en Hawai, Bahamas o Costa Rica, donde además de reconocer su efectividad y sostenibilidad, la valoraron por ser una práctica trepidante y divertida.

¿En qué consiste?

green stick pesca ilustracion
Autoría imagen: JC Mackintosh

Se trata de un método inspirado en la pesca con cometa que se llevaba a cabo hace años en Indonesia. Esta se basaba en elevar la línea para que el pescado no detectara su hendidura en el agua, color o estela, y colgar un cebo del aire, a cierta distancia del barco, para darle la apariencia de un ser vivo real que huye dando brincos.

La práctica del Green Stick es similar, pero en vez de una cometa se utiliza un mástil largo y lo suficientemente alto para elevar la línea y los señuelos hasta 15 metros sobre el nivel del mar y así poder pescar a distancias de 200-300 metros de la popa. En sus orígenes, en Japón, se usaban grandes y gruesos palos de bambú, de los que recibe su nombre, green (verde) stick (palo). En la actualidad, estos se han sustituido por mástiles de fibra de vidrio o de carbono, de gran elasticidad y robustez, y que son capaces de doblarse hasta límites insospechados y de soportar los fuertes golpes de las picaduras que producen los atunes.

Para atraer a los atunes hasta los señuelos artificiales, el Green Stick necesita hacer uso de un excitador, uno de los elementos que hacen de esta técnica un método tan especial. El excitador cumple funciones similares a los famosos “pajaritos” que se montan en cadena y que se utilizan para llamar la atención de los pelágicos con sus estridencias sobre la superficie del agua. Se trata de un excitador con un peso y medidas excepcionales, que ejerce una gran presión y tensión contra el agua y el oleaje formando turbulencias, ruido y una enorme mancha de espuma que puede verse a largas distancias y profundidades. Así, se consigue atraer a los grandes túnidos hasta los señuelos, siempre artificiales.

Un método de pesca sostenible y respetuoso con la especie

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Autoría imagen: JC Mackintosh

El Green Stick es una de las técnicas de pesca más selectiva que existe. También una de las más sostenibles. ¿Por qué? Se trata de un método que limita las capturas a los grandes túnidos que se alimentan en la superficie y que, al mismo tiempo, consigue evitar las capturas ocasionales de otras especies como delfines, tortugas o tiburones.

Otro de los grandes logros del Green Stick es la eliminación de los cebos vivos o congelados -con el derivado inconveniente de conseguirlos y mantenerlos en condiciones óptimas- y su sustitución por señuelos artificiales. Se trata, en definitiva, de una técnica de pesca que evita la sobreexplotación de los recursos marinos, permite una captura selectiva y se comporta de forma respetuosa con el medioambiente y las especies.

La pesca en El Estrecho

Los atunes rojos empiezan su periplo migratorio desde las frías aguas del Atlántico Norte en el mes de marzo. Son unos magníficos viajeros, tienen un gran sentido de la orientación gracias a su ventana pineal, que sigue las señales celestes y del sol, y pueden llegar a alcanzar velocidades de entre 13 y 40 km/h. Se reproducen una vez al año y, en torno al mes de mayo, se produce el fascinante espectáculo en las costas gaditanas a su paso por el Estrecho de camino al Mediterráneo para desovar.

El atún rojo de nuestra Gama Premium Salvaje proviene de las aguas del Estrecho. Lo captura la flota de JC Mackintosh a través de la técnica de pesca Green Stick -son de los pocos en Europa que utilizan esta práctica japonesa- y mediante el método de sacrificio ike jime que, además de ser el más respetuoso con la especie, evita el rigor mortis del atún al ser capturado, el ácido láctico y el sabor metálico que le confiere y que reduce la calidad del pescado. Por eso, por las técnicas de pesca y sacrificio y por las aguas del Estrecho donde se captura, cuando hablamos de nuestro Atún Rojo Salvaje del Estrecho, podemos asegurar que probablemente sea el mejor que probarás jamás.