5 razones para regalar en Navidad lotes de conservas artesanales

Se acerca la fecha en que la ciudad se llena de luces, turrones y villancicos. Y aunque este año es probable que sean unas fiestas diferentes, con menos reuniones y abrazos, hay algo que a todos nos gusta y que no puede faltar: los regalos de Navidad.

¿Por qué regalar lotes gourmet de conservas artesanales ?

1 En Navidad elige siempre los mejores productos.
Además de los regalos de Navidad, cada año hay un ritual que tampoco falla, una tradición de obligado cumplimiento que es casi una veneración: el homenaje al buen comer. No hay nada más navideño que el espíritu de compartir una buena comida, una receta de siempre. Y este año qué mejor que hacerlo llenando tu mesa y la de tus seres queridos –estén contigo o en la distancia–, con tus conservas de pescado favoritas de siempre.

2 ¡Salud para todos!
No debería ser un brindis ni un deseo de Año Nuevo; debería ser un hecho. Y es que si la Navidad tiene algo un poco menos bueno, seamos sinceros, son los excesos. Por eso, regalar productos del mar es más que toda una experiencia para nuestros paladares, es también un obsequio para nuestra salud. El pescado azul de nuestras conservas goza de un altísimo valor nutricional y de importantes propiedades beneficiosas para nuestra salud: vitaminas, minerales y omega-3 que ayudan a nuestro sistema inmunitario, a prevenir enfermedades cardiovasculares, a reducir el colesterol y un larguísimo etcétera.

3. Esencia artesanal, sostenible y tarifeña.
Cuando regalas productos de Conservera, también regalas tradición, artesanía, prácticas sostenibles y una pequeña parte del sur de España. En Conservera elaboramos nuestros productos con la mejor materia prima de la zona y con una técnica de tradición artesanal que se remonta a 1910. Es en el mimo del trabajo manual en el que se aprecia la delicadeza de su elaboración y un sabor inconfundible que convence tanto a paladares tradicionales como a los más foodies.

4. El valor de lo inmaterial: una auténtica experiencia Gourmet.
Hay vida más allá de las colonias, corbatas y bolsos. Hoy lo que prima es la experiencia por encima de lo material. Sin embargo, aunque parezca que las cestas navideñas son una tradición moderna, se remontan a la Época del Imperio Romano cuando era costumbre regalarse cestas de mimbre (sportula) durante la celebración de las Saturnalia, las fiestas en honor a Saturno que coinciden con nuestra Navidad. Ya los romanos sabían del valor de lo inmaterial, y hoy sigue muy vigente en los regalos de Navidad que ofrecen experiencias gastronómicas gourmet como nuestros lotes.

5. El mejor regalo de empresa.
La cesta de empresa sigue siendo el regalo de Navidad por excelencia. ¿Por qué? Es un detalle que fomenta las buenas relaciones, pone en valor el trabajo de los empleados, favorece el espíritu de pertenencia a un proyecto común y hace partícipe del mismo a sus familias. Y una cesta con productos del mar de calidad gourmet, elaborados de forma artesanal y según prácticas sostenibles, tiene todos los componentes para ser un acierto seguro.

Lotes de Conservas artesanales para todos los bolsillos

Si todavía no tienes claro qué lote de conservas artesanales elegir como regalo de Navidad, te damos algunas ideas para acertar con pareja, amigos, familia o para que puedas tener la despensa llena de conservas gourmet de cara a las fiestas navideñas.

LOTE GRANDE DE CONSERVAS ARTESANALES

Lote grande Conservera de Tarifa

Conservera de Tarifa. Ideal para los amantes de la marca y de la cobertura de aceite de oliva en la conserva. Contiene en total 23 latas y tarros de cristal de filetes de caballa, de melva de Andalucía, de melva de Andalucía canutera y de troncos de atún de Andalucía, presentados en una elegante caja de madera.

Sólo 110 Euros y envío gratis.
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Lote grande La Tarifeña

La Tarifeña es la marca de conservas artesanales más antigua de la provincia de Cádiz. El lote grande viene presentado en caja de madera y contiene 28 latas de diferentes pesos con cobertura en aceite de girasol y de oliva. Perfecto para los amantes de la variedad de sabores del mar ya que incluye troncos de atún, filetes de melva, de caballa, de melva canutera, ventresca, sardinillas y huevas de caballa.

Ahora en oferta por sólo 115 Euros y envío corre por nuestra cuenta.
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LOTE PEQUEÑO DE CONSERVAS ARTESANALES

Conservera de Tarifa Lote Pequeño

Contiene 12 latas de conservas artesanales de caballa de Andalucía, melva de Andalucía, melva de Andalucía canutera y troncos de atún y 3 tarros de cristal. Todos los productos con cobertura de aceite de oliva y en caja de madera.

Sólo 50 Euros y ahora, en promoción, con gastos de envío gratuitos.
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La Tarifeña Lote Pequeño

Regalo perfecto para los fans de La Tarifeña que prefieren únicamente el aceite de oliva. Incluye 12 latas de conservas artesanales y 4 tarros de cristal de filetes de caballa de Andalucía, melva de Andalucía, melva de Andalucía canutera y troncos de atún.

Ahora en promoción por 65 Euros y el envío gratuito.
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PACK PREMIUM DE ATÚN ROJO SALVAJE DEL ESTRECHO

La Gama Premium Salvaje de Conservera está elaborada de forma artesanal con el mejor Atún Rojo Salvaje del Estrecho y capturado con métodos de pesca sostenible como el ike jime y el green stick, que marcan la diferencia en su calidad y sabor.

Pack Tarantelo Premium Salvaje

¿Todavía no has probado el tarantelo de la Gama Premium? Uno de los productos más gourmet y delicados de nuestra firma. El tarantelo es una de las partes más valoradas del atún rojo por chefs de todo el mundo. Se caracteriza por su aspecto rojizo, carnosidad y sabor.

Ahora en un lote de tres y por sólo 45 Euros.
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Pack Ventresca Premium Salvaje

Los verdaderos amantes de la ventresca, una de las partes más exquisitas del atún rojo, lo tienen claro: les gusta cuando viene de tres en tres.

Pack de tres ahora por 63,60 Euros.
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Pack Morrillo Gama Salvaje

Elaborado según la receta tradicional, con pimientos y guisantes, el morrillo es uno de los cortes más nobles del gigante plateado del mar.

67,50 Euros.
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Pack Degustación Premium Salvaje

Compuesto por ventresca, morrillo y tarantelo, para los que no se decidan por uno solo y quieran probar los tres.

60 Euros.
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Recuerda que todos estos productos están disponibles en nuestra tienda online, donde puedes realizar tus compras cómodamente y los gastos de envío son gratuitos en pedidos superiores a 60 € en península.

Y ahora es cuando apetece no retrasar las compras navideñas, pensando en la lista de regalos y compartir sabores gourmet con los paladares más exigentes. Porque, ¿quién no tiene a alguien de buen comer entre los suyos?

La Tarifeña lanza una exclusiva Edición Vintage.

EDICION VINTAGE LA TARIFEÑA

Hace más de un siglo en Tarifa, ciudad entre tierras y aguas y con una tradición pesquera y marítima milenaria, se gestó lo que acabaría siendo uno de los emblemas más reconocibles de la zona: La Tarifeña. Este año, coincidiendo con su 110 aniversario, la marca acaba de lanzar una Edición Vintage con la que busca trasladar al consumidor hasta un pasado cargado de recuerdos y sabor. Esta es la historia de una marca que durante años ha sido más que una familia; ha sido todas las que la han trabajado y todas las que la han disfrutado en sus hogares.

La Edición Vintage

foto antigua estibadora La tarifeñaHace treinta años Tarifa era muy diferente a cómo es ahora. El viento soplaba igual de fuerte, pero no lo hacía para las cientos de cometas que hoy llenan de color su cielo. Tampoco sus calles y playas contemplaban un turismo que cada año repite y decide volver a nuestras costas. Pero hay cosas que sí se mantienen en el tiempo, y La Tarifeña es una de ellas. Años y años de trabajo y de generaciones que han pasado por fábrica y que han alimientado a miles de familias, primero andaluzas, luego de todo el territorio español, y más tarde, de más allá de nuestras fronteras. Y ese sabor inconfundible, que muchos recordarán de su infancia, es el que la marca ha buscado mantener siempre y que hoy reafirma con su Edición Vintage.

¿Qué tiene de especial esta edición limitada? La Edición Vintage une nostalgia, artesanía y tradición. La Tarifeña cumple 110 añosy, como afirma su Director Comercial y de Marketing José Manuel Morales, «es momento de homenajear a la marca y a nuestros padres y abuelos, para que recuerden ese sabor a lo tradicional, a lo que ellos vivieron de pequeños». Esa diferencia exclusiva se ha conseguido de dos formas: recuperando el valor simbólico de la etiqueta inicial, y con una elaboración de la conserva completamente artesanal. Para la edición se ha elegido uno de los productos más populares de la firma: la caballa de Andalucía, todo un emblema pesquero de la zona. «Hemos querido conseguir un resultado espectacular», asegura Morales. «El producto llega fresco a fábrica y todo su proceso se realiza de forma manual. La estiba es impecable, porque sólo se hace con lomos perfectos, idénticos. Un trabajo más artesanal que nunca». También se ha querido hacer un guiño al recuerdo y la añoranza de la niñez, y a esa unión entre generaciones que logra La Tarifeña al gustar a gente de ocho años y de ochenta.

Tarifa y La Tarifeña, una historia de conservas

cartel La Tarifeña antiguoHay historias que en verdad merece la pena contarlas desde el principio. Tal vez para hablar de La Tarifeña no sólo haga falta remontarnos a su nacimiento en 1910, cuando Salvador Pérez Quereo fundaba su empresa en la Calle Arapiles, 13, de Tarifa, donde hoy se sitúa la Tienda Tradicional y Espacio Gourmet de Conservera. Quizá en este caso sea necesario viajar más atrás en el tiempo, hasta la época en que romanos y fenicios hicieron de la pesca en el litoral tarifeño una industria y de Baelo Claudia una importante fábrica y sede de exportación de garum, la mítica salsa romana. Entonces se construyeron piletas para el tratamiento y la salazón del pescado, y el ánfora se conviritió en el recipiente ideal para la conserva. Las artes de pesca, conservación y la gastronomía fueron perfeccionándose durante la época islámica y medieval y, tras la conquista de los cristianos, se mantuvieron algunas descubrimientos naúticos de origen islámico, como el uso de la vela o el sangrado de los túnidos antes de su consumo.

La geografía de Tarifa y su tradición marítima, pesquera y de salazón, la empujaron de forma natural a convertirse en un importante enclave donde la industria conservera se convertiría en su principal actividad económica durante el último siglo. A finales del XIX nacieron las primeras  conserveras en la ciudad, que trabajaban de forma totalmente artesanal. Fue con la inauguración de la fábrica eléctrica el 5 de junio de 1900 cuando se hiceron posibles las fábricas modernas de Tarifa. El 1910 nace La Tarifeña, hoy convertida en la marca de conservas artesanales de pescado más antigua de toda la provincia de Cádiz. Con los años, la ciudad llegaría a contar con hasta diez fábricas de conservas de pescado. Dos de ellas, La Tarifeña y Marina Real, junto a la firma Piñero y Díaz, acabarían uniendo fuerzas para crear en 2013 una nueva marca donde confluirían tradición tarifeña y trabajo artesanal. Es entonces cuando nace Conservera de Tarifa.

Un producto exclusivo, limitado y gourmet

Pack 4 Edición Vintage filetes de caballa de Andalucía La TarifeñaNada hay más gourmet que un producto limitado, elaborado con materia prima fresca, de primera calidad, y trabajado a mano según una tradición artesanal centenaria. La Tarifeña es ya parte del turismo esencial de la ciudad, y así como cuando uno visita Sanlúcar compra manzanilla, o si va a Ronda no puede olvidar probar las yemas, las conservas de La Tarifeña dan forma al sabor propio de la zona.

La Edición Vintage de La Tarifeña es limitada, en un formato de tarros de cristal en los que la calidad y perfección de su estiba saltan a la vista. En su etiqueta muchos reconocerán los inicios de la firma. También lo harán en su sabor cuidado y exquisito. Esta exclusividad hacen de la Edición Vintage de La Tarifeña un producto único y de colección, ideal para regalar en Navidad a amantes de la marca o a aquellos paladares gourmet que saben que hay ocasiones especiales que sólo pueden ir acompañadas de un buen vino y de la mejor conserva.

El maestro de Cocción de Conservera de Tarifa

maestro cocedero fábrica Conservera de Tarifa

Dicen que la lata está de moda. Pero en Tarifa sabemos, por nuestra tradición conservera, que la de calidad siempre lo ha estado. España es una de las grandes potencias en variedad y buen nombre: somos la segunda del planeta en volumen de producción de pescado en lata y, por supuesto, el referente europeo. Eso se debe, sobre todo, a que tenemos un excelente producto, oficio y tradición. Hoy nos adentramos en fábrica para conocer una de las figuras claves en la elaboración de nuestras conservas artesanales de pescado, alguien cuyo ojo y experiencia son más precisos y certeros que ninguna máquina. Hoy hablamos con José Antonio Araujo, nuestro maestro de cocción.

Cuidadoso, observador y figura clave en la elaboración de las conservas, ya que a través de él rotan el resto de procesos en fábrica, consiguiendo optimizar los tiempos y mejorando el rendimiento en la producción en la elaboración de las conservas, aprendemos casi todo de su buen arte en este oficio tan poco conocido.

Antes de la cocción

El pescado entra por la mañana en fábrica y en el mismo día se descabeza, se limpia y se cuece . Cuando se recibe el pescado, se comprueba que no haya perdido la cadena de frío y pasa por un control organoléptico de calidad. Cuando el pescado es congelado se suelen cocer al día entre 10.000 y 15.000 kilos. Cuando llega fresco y de temporada, hasta 30 toneladas al día. Después de las comprobaciones de calidad, se pasa al descabezado, eviscerado y lavado del pescado en fábrica. Siempre se lleva a cabo sin ningún tipo de producto químico, algo que caracteriza a la elaboración artesanal de nuestras conservas. Una vez se ha terminado este proceso, llega el momento de pasar a la cocción y de que intervenga el ojo preciso y certero de nuestro experto, J. Antonio Araujo.

El arte de la cocción

Antonio tiene un don: con solo mirar el tamaño del pescado y pasar los dedos por su piel, sabe qué hacer. Él es el encargado de determinar el tiempo de cocción y el porcentaje de sal en el agua. Lleva trabajando 46 años como maestro de cocción en Conservera de Tarifa y aunque entró como trabajador de fábrica, le pudo la curiosidad por el oficio. Estuvo doce años pegado a sus predecesores hasta que se estrenó como maestro de cocción, un primer día con muchos nervios que todavía hoy recuerda.

La cocción bien podría ser un ejercicio de alquimia: se depositan las grillas con el pescado en una solución de agua y sal (la salmuera) y se lleva a ebullición. Los tiempos y cantidades varían en función de la especie, del tamaño y de su grasa. Se parte de una salmuera absoluta y hay que ir rebajándola, de 22 gramos Baumé hasta 3, 4 ó 5 grados. La piel del pescado es una guía fundamental. Cuanto mayor contenido de grasa, mejor desliza el cuchillo de las estibadoras sobre la piel del pescado, permitiendo así que sólo se retire piel y no carne del pescado, y sirve de indicador para la cocción.

Pero, ¿qué es lo que convierte a uno en un verdadero gurú de la salmuera?

maestro cocedero o de coccion

Jorge García, Jefe de Calidad de Conservera de Tarifa, y Antonio coinciden: “un buen cocedor lo que tiene que hacer es probar el pescado”. Antonio es siempre el primero en hacerlo y se fija en la textura, dureza y sabor. Es importante que la sal sea la correcta: ni soso, ni salado, el sello de Conservera reside en que la conserva sea sabrosa. La segunda cosa básica que se debe comprobar es que el pescado se haya cocido bien. Hay una prueba infalible: cuando se separa de la espina, ésta ha de extraerse de forma limpia e íntegra, lo que significará que el pescado se ha cocido correctamente en todas sus partes.

Antonio es consciente de que el suyo es un trabajo de mucha responsabilidad y asegura que “la cocción es la base principal en la preparación del pescado”. También sabe que es un proceso eliminatorio y que si se equivoca en el punto de cocción o sal, hay que tirar el pescado. Sin embargo, “en diez años que llevo yo aquí”, interviene el Jefe de Calidad, “todavía no he visto que eso ocurra”. Y es que esa precisión del ojo humano para atinar con el punto de sal y el tiempo de cocción, todavía no hay máquina que la iguale.

Todo el trabajo de la fábrica va rotando entorno a J. Antonio, ya que la estiba se apoya en la información que él va facilitando a la maestra de estibadoras, en función del tamaño del pescado, y determinando el tipo de envase al que destinar el pescado tras la cocción. Todo es un engranaje cuyo centro es la cocción.

¿Qué se cuece hoy en Conservera de Tarifa?

La conserva se rige por las temporadas de pesca, cada año imprevisibles y que afectan a todas las profesiones derivadas del sector. Aquí surge el eterno dilema, ¿apostar por la calidad o la cantidad? En Conservera de Tarifa lo tenemos claro: siempre le damos prioridad absoluta a la calidad como sello de marca.

Jorge García, nos cuenta que ahora mismo se está trabajando en fábrica la caballa para preparar con antelación de meses la suficiente cantidad ante la inminente llegada de la temporada de melva y melva canutera, ahora mismo agotada en Conservera. “Hay que tomar decisiones a nivel de empresa”, asegura, “nosotros elegimos mantener las características y calidad de nuestro producto. Preferimos una rotura de stock en vez de ofrecer un producto diferente al que solemos dar a nuestros clientes, al contrario de lo que hacen otras marcas”. Esta apuesta por la calidad sobre la cantidad y por el trabajo artesanal que nos define, son las claves definitivas para el sabor tradicional y único de los productos de Conservera de Tarifa.

Esperamos la nueva temporada de melva canutera en Conservera de Tarifa

melva canutera de Andalucía

Estamos tan nerviosos como vosotros. Pero ya queda menos.

Y es que cuando se acaba un producto tan auténtico, estamos deseosos de que llegue la nueva temporada para poder ofreceros de nuevo lo mejor de nuestras costas gaditanas.

¿Por qué la melva canutera de Conservera de Tarifa es tan demandada?

La melva canutera que elaboramos en conserva artesanal en nuestra fábrica es un producto muy limitado y esto lo hace tan especial.

  • La melva canutera del Mediterráneo se captura desde finales de septiembre a finales de noviembre, únicamente.
  • En Conservera de Tarifa, no acudimos a otros caladeros a obtener esta materia prima.
  • Para la elaboración de nuestras conservas y, en concreto, de la melva canutera, llevamos a cabo una estricta selección de la materia prima. Por eso dependemos de la temporada de pesca y de zonas concretas de pesca.
  • Según sea la temporada, nos permite contar con más stock, pero nunca ofreceremos un producto que no sea el auténtico y al que no estén acostumbrados nuestros clientes.
  • En Conservera de Tarifa respetamos los tiempos y elegimos el litoral andaluz como origen de la materia prima de nuestras conservas.
  • En la melva canutera de Andalucía se aprecia un sabor, textura y color muy propios de la especie que transita por las aguas del Mediterráneo. 
  • Sus filetes presentan un color blanquecino, textura compacta, aroma y sabor muy característicos y diferentes al resto de los túnidos. Su ruta y su alimentación influyen en ese sabor tan inconfundible.

Nuestro objetivo es garantizar a los paladares más exigentes nuestros estándares habituales de calidad y el sello de la Indicación Geográfica protegida de Melva de Andalucía, que avala que nuestras conservas están elaboradas de forma completamente artesanal y que la materia prima empleada es de primerísima calidad.

Paciencia, muy pronto volveremos a tener melva canutera en Conservera de Tarifa y seréis los primeros en enteraros.

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Filetes de Melva Canutera 280gr Conservera de Tarifa

Día Mundial de la Tapa

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El tercer jueves de junio es el día en el que se le rinde homenaje a uno de nuestros bienes gastronómicos más preciados con la celebración del Día Mundial de la Tapa. Aunque nadie duda de que esto no es del todo preciso, ya que todos los días del año esas pequeñas muestras de la mejor cocina en miniatura son las verdaderas protagonistas de miles de mesas en cientos de localidades españolas. Esta tradición es ya un emblema de nuestra cocina y a ella se refirió Cervantes en El Quijote como «llamativos», y Quevedo como «avisos» o «avisillos». Hoy hacemos un repaso a su apasionante e incierta historia, a las barras que las guardan y que tanto hemos echado de menos durante estos meses, a esos pequeños manjares que despiertan pasiones dentro y fuera de nuestras fronteras. Hoy hablamos de una de las prácticas españolas más arraigadas: el tapeo.

Breve historia de la tapa

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La verdadera historia del origen de la tapa es algo confusa. Existen tantas versiones como protagonistas, aunque en casi todas ellas aparece un monarca. La más antigua sitúa su nacimiento en la Edad Media, cuando Alfonso X El Sabio se vio obligado por una enfermedad a tomar sorbos de vino por prescripción médica. Para evitar los efectos del alcohol optó por intercalarlo con pequeños bocados entre horas. Cuando se recuperó, decidió instaurar en los mesones castellanos raciones de comida que acompañaran a la bebida para así mitigar las borracheras y sus derivados incidentes. Otra leyenda popular, sin embargo, asegura que en un viaje a Cádiz, los Reyes Católicos se detuvieron en la Isla del León, hoy San Fernando, y para impedir que el viento de levante llenara de arena la copa de Felipe II, el mesonero la tapó con un trozo de queso y dijo: «Aquí tiene su tapa, majestad». Un tercer cuento narra la misma historia, pero ubicada en el Ventorrillo del Chato, todavía hoy abierto en Cádiz, y protagonizada por un monarca más reciente, Alfonso XIII, que disfrutó de la idea y pidió un vino más pero «con otra tapa igual». El resto de miembros de la Corte no pudieron más que imitarle y practicar juntos el delicioso arte del tapeo. Aunque todavía existen más versiones, lo que sí está documentado es la colocación de «tapas» de comida sobre jarras y vasos para evitar que una ráfaga de viento cargada de polvo o un inesperado «visitante volador» se adentrara en el preciado líquido que guardaba la copa. Y así, poco a poco, la combinación bebida y tapa pasó a ser algo más que un apaño para convertirse en una tradición gastronómica y en un auténtico sello de la marca España.

Las mejores ciudades de España para tapear

Aunque el tapeo es una tradición muy arraigada en todas las localidades españolas, las hay que incluso han hecho de esa costumbre un verdadero emblema de la ciudad. En el norte, son buenos ejemplos San Sebastián, Logroño, León o Salamanca. En el sur, Andalucía es famosa por sus tapas y Granada, Almería, Jaén o Cádiz son algunas de sus mecas más importantes. También existen variedades por zonas y ciudades respecto a si la tapa acompaña a la bebida de forma gratuita o no.  Aunque hay quien asegura que si ostenta el nombre de «tapa», ha de ser siempre gratis. Las hay más contenidas y escasas, como los cacahuetes o patatas, y más generosas como las gildas, fritos o incluso elaboradas preparaciones con las que uno puede darse por comido –y bebido– en solo unas pocas rondas. Fuera de nuestras fronteras, el tapeo es un tesoro gastronómico muy preciado, de fácil exportación -aunque no siempre con resultados a la altura- y que ha despertado el interés de chefs y restaurantes de todo el mundo.

Algunas tapas con conservas de pescado para preparar este verano

escalivada de caballa La Tarifeña
Foto cedida por @codigococina. Tosta de escalivada con caballa La Tarifeña.

Si durante el confinamiento tu horno se ha transformado en un auténtico obrador de pan, tenemos buenas noticias: cualquier lata de Conservera de Tarifa le irá de fábula para preparar una tapa rápida y deliciosa. Como la tosta con filetes de caballa de La Tarifeña que prepararon en Recetas de Carmen y que acompañaron de lechuga, tomate, espárragos, huevo cocido, vinagre y con el aceite de la propia conserva. Otro aperitivo exquisito que combina ingredientes de la huerta y los mejores sabores del mar, es la tapa de aguacate con troncos de atún de La Tarifeña que proponen en Cocinar en Pareja. Y si buscas un entrante de impecable presentación y sabor sublime con el que sorprender a invitados, familiares o con el que hacerle un buen regalo a tu paladar, esa es la escalivada con caballa de La Tarifeña y huevos de codorniz que preparó Guadalupe, blogger gastronómica en Código Cocina. ¿Te has quedado con hambre? En nuestra tienda online encontrarás tus latas de conserva preferidas para un preparar un tapeo rápido y riquísimo en los días de verano.

Verano en Tarifa

Tarifa_El Estrecho

Es el punto más meridional del continente europeo, donde se unen aguas y continentes, vientos de todo tipo, el olor de la sal, las casas blancas y el sabor del mejor pescado. Tarifa fue durante siglos un enclave estratégico y sirvió de puente entre culturas y pueblos. Puede presumir de contar con restos prehistóricos, vestigios fenicios y, por supuesto, romanos. Hoy es una de las grandes mecas del windsurf y el kitesurf y en ella conviven el más puro carácter gaditano con ambientes chic y cierta esencia hippie que todavía perdura. Os contamos ese algo especial que tiene Tarifa, para enamorar a propios y extraños.

¿Qué hacer en Tarifa? Los mejores planes.

  1. Un paseo por la ciudad

Nada mejor para conocer Tarifa que perdernos entre sus callejuelas del casco antiguo. La Puerta de Jerez hoy en día es la entrada al recinto amurallado y uno de los iconos más reconocibles del casco histórico; Sobre su gran arco central existe una placa que recuerda la gesta de la toma de esta plaza, con una leyenda bajo el escudo local donde se puede leer:

“MUY NOBLE, MUY LEAL Y HEROICA CIUDAD DE TARIFA GANADA A LOS MOROS REINANDO SANCHO IV EL BRAVO, EL 21 DE SEPTIEMBRE DE 1292”.

Dentro, las calles del casco antiguo son blancas y sus patios y balcones están llenos de plantas y columnas de mármol. La calle de la Señora de la Luz, patrona de Tarifa, vertebra la ciudad en dos y desemboca en la principal vía Sancho IV, conocida por los tarifeños como La Calzada, flanqueada por pequeños locales y terrazas donde degustar tapas y platos típicos como las tostas de Atún ahumado del restaurante Siglo XIX o charlar alrededor de un mojito en El Misana, sin olvidarnos de probar antes un delicioso tranvía de la Pastelería La Tarifeña.

Casas de azulejos de colores nos conducen hasta la iglesia de San Mateo, construida sobre los restos de una antigua mezquita a su espalda la pequeña plaza del General Copons, donde dando sombra a nuestros mayores, en el patio del Hogar del Anciano, podremos fotografiar uno de los magnolios más grandes que hayáis podido ver. Seguimos callejeando por la ciudad y saliendo por la Calle Guzmán el Bueno o por la bellísima Alameda daremos con el puerto, desde el que transitan multitud de turistas y pasajeros de los ferries que unen Europa y África o amantes de los cetáceos dispuestos a embarcar en excursiones únicas para disfrutar de delfines, orcas y hasta cachalotes que transitan el estrecho en busca de las cálidas aguas del mediterráneo.

Castillo Guzmán El Bueno, Tarifa

Foto cedida por Marco Mora. IG: @marcomoraphotography

Llegamos al Castillo de Guzmán El Bueno, construido en el año 960 y que lleva el nombre del guerrillero cristiano del que se dice que arrojó su cuchillo a los moros para que cumplieran su amenaza y asesinaran a su hijo con tal de no rendir la plaza. Es, sin duda, la joya del patrimonio tarifeño y el segundo monumento califal mejor conservado después de la Mezquita de Córdoba. Las murallas de Tarifa fueron declaradas en 2003 Bien de Interés Turístico Cultural. En su recorrido de 500 metros por las alturas ofrecen una magnífica panorámica de la ciudad en la que en los días claros de poniente se alcanza a divisar las montañas del Rif, que nos recuerdan lo cerca que estamos de Marruecos. Tarifa es la puerta entre África y Europa y desde el Mirador del Estrecho o el de Tafalla, ambos a  sólo unos kilómetros de la ciudad, las vistas son imponentes, miradores privilegiados para los amantes del avistamiento de aves. También el Estrecho es el encuentro entre el Atlántico y el Mediterráneo, un escenario donde cada año se produce la espectacular migración de los atunes rojos de unas aguas a otras más cálidas para desovar. Si nos paramos enfrente de la Isla de las Palomas entenderemos esto bien: a la izquierda, el Mediterráneo; a la derecha, el Atlántico; a un lado y a otro, el viento nos azota con fuerza. Mejor, pensemos en darnos un baño en la playa chica, o sentarnos y disfrutar del espectáculo que nos ofrecen windsurfistas y kitesurfers en la playa del Balneario.

  1. Un día en la playa

playa Tarifa

Foto cedida por Marco Mora. IG: @marcomoraphotography

El entorno de Tarifa es uno de los mejores de la provincia de Cádiz para hacer un buen recorrido playero. Dentro de la ciudad, Playa Chica, la última playa del Mediterráneo, es perfecta si queremos huir del viento de Poniente y alejarnos de las tablas de surf de las playas vecinas. Ya en aguas del Atlántico se encuentra la Playa de Los Lances sur, diez kilómetros de arena dorada casi virgen donde también podremos darnos un buen chapuzón, la playa de Tarifa donde se encuentran las zonas de bañistas y varios chiringuitos de ambiente relajado, y buena música en directo por las tardes . Saliendo de la zona urbana y haciendo frontera con la Laguna, nos adentraremos por la línea de costa en Los Lances sur otros nueve kilómetros de playas flanqueadas de pinares, dunas y las terrazas de los hoteles de la zona de carretera. Aquí se dan cita deportistas, y grupos de jóvenes que se acercan a disfrutar del sol, del mar y, sobre todo del buen ambiente. Famosos son los atardeceres de música y mojitos en la Playa Arte Vida, El tumbao o el mítico Tangana, allí disfrutaremos de su ambiente moderno y chill out. En la Playa de Valdevaqueros el cielo está lleno del color de las cometas; no lo olvidemos, estamos en la meca de los deportes del viento. Entre los Cabos de Gracia y Camarinal encontramos uno de los secretos mejor guardados de los tarifeños: la Playa El Cañuelo, un arenal que ha logrado mantenerse prácticamente virgen, con su aguas cristalinas, su arena fina y su silenciosa tranquilidad. Y, cómo no, la Playa de Bolonia, una de las que nunca faltan en la lista de los mejores arenales del país: salvaje, paradisíaca, a los pies de una imponente duna y muy cerca de la imprescindible Baelo Claudia.

  1. Visita Baelo Claudia

Baelo Claudia

A nuestro paso por Tarifa no podemos dejar de acercarnos a conocer uno de los monumentos arqueológicos más visitados de Andalucía: la antiquísima Baelo Claudia. La villa se fundó en época de los fenicios en el siglo II a.C., pero fue el aprovechamiento de la ciudad que hicieron los romanos lo que la hizo vivir su momento de mayor esplendor como industria de productos del mar. Llegaron a acuñar su propia moneda, elegían a sus gobernantes y en sus salazones se elaboraba el garum, una espesa salmuera a base de intestinos, gargantes, fauces y otros despojos de pescados azules. La salsa era una delicia codiciadísima en la Antigua Roma y que hoy muchos chefs de la zona la rescatan para sus menús.

Un visita cultura muy interesante para planear, incluso en familia, donde recorreréis las calles romanas, descubriréis la organización social, la distribución de las viviendas… Todo ello, gracias a unos guías turísticos que con sus explicaciones dan vida a las ruinas que la historia y el paso del tiempo nos ha dejado.

  1. Escapadas a los alrededores, naturaleza y deporte

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Foto cedidad por Marco Mora. IG: @marcomoraphotography

A 20 kilómetros de Tarifa se encuentra Algeciras, cuna de uno de los guitarristas más influyentes que ha dado el país y figura clave del flamenco: Paco de Lucía. Otra de las escapadas que podemos hacer es una excursión a la Sierra de la Plata y descubrir tesoros como la cueva del Moro, cuyas pinturas rupestres y grabados de caballos están datados en el paleolítico superior. Y si este verano lo permite, siempre es un buen momento para acercarse a conocer la vibrante y artística Tánger.

Para todos aquellos amantes de los deportes acuáticos, Tarifa es un paraíso para practicar surf, windsurf y kitesurf. Y si uno se queda con ganas de ir mar adentro, siempre puede realizar una excursión de avistamiento de cetáceos, y encontrarse con ballenas, deflines y cachalotes en uno de los entornos más privilegiados para ello: El Estrecho.

Pero si nuestra visita coincide con una de las famosas “levanteras” tarifeñas, no tembléis, mirando hacia el monte Tarifa cuenta con uno de los parques naturales más privilegiados de España Los Alcornocales, 170.000 hectáreas de terreno formado por la masa forestal de alcornoques más extensa del mundo. La amplia oferta de actividades de este espacio natural es inmensa: montañismo -Picacho y el Aljibe-, descenso de barrancos -cañones de la Garganta-, espeleología -Ramblazo-Motilla- o recorrer sus senderos, tanto a pie como en bicicleta o a caballo son solo una muestra. Las aguas del embalse del río Palmones permiten navegar (descenso en kayak, paddelsurf) y, por otra parte, la observación las aves en invernada o durante las migraciones hace de los Alcornocales un paraíso para disfrutar a lo largo de todo el año.

  1. Disfruta de su gastronomía

Callejear por la serpenteante Tarifa significa adentrarse en rincones llenos de contrastes en los que conviven boutiques modernas, locales hippies con influencias marroquís y espacios dedicados al arte. Pero también mercados de pescado fresco, cafés llenos de encanto, restaurantes de categoría, y bares y tascas donde disfrutar de algunas delicias gaditanas. En nuestro paseo, no podemos dejar de probar las diferentes propuestas de ensaladilla rusa, sus papas con choco , las huevas de caballa, la melva, o el pata negra del mar: el Atún Rojo Salvaje del Estrecho. Y si después de nuestro paso por la Costa de la Luz queremos llevarnos a casa el auténtico sabor de Tarifa para repetirlo en cualquier momento del año, nada mejor que hacer una parada en la Calle Arapiles, 13, en la tienda tradicional de Conservera de Tarifa, para llevarnos un exquisito souvenir gastronómico.

Conservera de Tarifa y la COVID-19

Covid-19 fábrica Conservera de Tarifa

La vida en Tarifa comienza poco a poco a recuperar su pulso habitual. Las playas ya están abiertas y el cielo ha recuperado el color de las cometas, la gente pasea por las calles blancas de la ciudad y las mesas de las terrazas de los bares ya exhiben esas raciones de pescado y marisco que son capaces de quitar el sentío. Pero, ¿qué ha pasado durante estos complicados meses en Conservera de Tarifa? ¿Cómo hemos enfrentado las dificultades y nos hemos adaptado a las nuevas medidas? Jorge García, Jefe de Calidad de Conservera, nos relata cómo la marca ha vivido la adaptación de la fábrica con las nuevas medidas sanitarias derivadas de la pandemia de la COVID 19.

La declaración del estado de alarma

Los días previos a la declaración del estado de alarma ya se percibía la extrañeza de la situación y, aunque al principio no afectó mucho al trabajo en fábrica y se pudo continuar al ritmo habitual, a medida que avanzaron los días y con las medidas de limitación de movimiento ya instauradas, se agotó la materia prima y fue entonces cuando se tomó la decisión de parar la producción. La estiba, el pelado, envasado y etiquetado se detuvieron pero continuó la recepción de pescado y el trabajo de almacén y oficinas. Esta situación se mantuvo durante casi un mes hasta que se pudo retomar la actividad en fábrica, eso sí, con nuevas medidas y flujos de trabajo implementados.

Medidas Conservera de Tarifa debido a la COVID-19

El regreso a fábrica implicó la adopción de nuevos protocolos para los trabajadores de Conservera de Tarifa. Se implantó el uso de nuevos materiales de protección individual, como pantallas, y se reforzó el de otros de los que ya se disponía, como los guantes y mascarillas. El paréntesis de cierre fue positivo para poder conseguir un mejor y más fácil abastecimiento de EPIs, a diferencia de lo ocurrido durante los primeros días del estado de alarma. También se instauraron turnos de entrada y salida de fábrica para evitar aglomeraciones y se estableció una mayor separación entre las trabajadoras para cumplir con las distancias de seguridad. Una de las medidas más significativas fue la de separar en compartimentos los diferentes sectores de trabajo en Conservera. Por un lado, se aisló a los empleados de las oficinas (administración, departamento comercial y dirección), por otro, a los del almacén (mantenimiento y gestión de esa sección) y, por último, la zona de producción (cocción, recepción de pescado, estiba, esterilización, estuchado y etiquetado y el área de calidad). El Jefe de Producción y el de Calidad se encargaron de coordinar y facilitar el trabajo entre los tres sectores para evitar el flujo de personal, limitar al máximo los movimientos y que, en caso de que se diera un posible contagio, no afectara al resto de la plantilla. Estas medidas, junto con la extrema precaución en la higiene y las distancias de seguridad, han resultado ser muy positivas y eficaces para que Conservera pudiera desarrollar su trabajo sin incidentes.

¿Qué ha cambiado durante este tiempo en Conservera de Tarifa?

Jorge García asegura que las nuevas medidas, a excepción de las distancias de seguridad, no difieren mucho de las que ya se usaban y que son las propias de los sistemas de trabajo que deben  mantener las empresas de este sector alimentario. Los trabajadores y las estibadoras han recibido de forma positiva el uso de nuevos materiales y, aunque en un principio pudieran resultar algo incómodos, todos entienden y aceptan la necesidad de su utilización. Reconoce que esta complicada situación también ayuda a dar un salto de calidad y que muchas de estas medidas han venido para quedarse y persistir en el tiempo como nuevos estándares de trabajo y seguridad.

La calidad, lo primero

Uno de los primeros valores que aprendió Jorge García cuando entró a trabajar en la empresa es que “aquí producimos con calidad” y estos altos estándares son los que los consumidores encuentran en las latas de conserva de Conservera de Tarifa. La marca no solo conserva buen pescado, también conserva los valores tradicionales con los que nació, aquellos que marcan la diferencia y que buscan, por encima de todo, la calidad del producto y la confianza del consumidor. A ese consumidor selecto y que elige con cuidado lo que compra, es al que se dirige Conservera para hacerle partícipe del espíritu de la marca a través del blog, las redes sociales o las entrevistas y reportajes sobre lo que sucede dentro de la fábrica. Para mantener su confianza es esencial que el consumidor sepa qué va a comprar, y para conseguir que esos niveles de calidad perduren, también resulta muy importante el empeño que ponen las estibadoras en un trabajo cuidado y desarrollado con cariño y esmero. A ellas se refiere el Jefe de Calidad como el corazón de la fábrica y reconoce que “sin ellas no estaríamos haciendo nada”. Por eso es consciente de la importancia de implicarlas dentro de la empresa, de que se sientan parte de ella y que tomen responsabilidades como han hecho durante estos momentos tan complicados. El trabajo que solo las manos expertas de las estibadoras saben hacer, es lo que según Jorge García “da valor a nuestros productos”.

El Espacio Gourmet

Aunque la tienda tradicional de Conservera ha permanecido cerrada hasta hace poco, los pedidos online se han disparado durante todo el estado de alarma. Jorge García lo asocia a que el consumidor dispone de más tiempo para seleccionar lo que compra, ya no es una visita al supermercado comparando precios y eligiendo los productos más baratos para la cesta de la compra. Ahora hay tiempo para los caprichos y para contrastar los productos según los comentarios, origen y certificados de calidad. También considera que el miedo ha empujado a muchas familias a hacer acopio de determinados productos y, aunque las conservas no han vivido un fenómeno como el del papel higiénico o la levadura, sí han sido parte importante de la alimentación de muchas casas. Con el Espacio Gourmet ya abierto se espera que, poco a poco, se reactive lo que para Conservera es uno de sus grandes pilares: la tienda tradicional. Para la seguridad de los clientes y empleadas se han establecido zonas de recepción, horarios reducidos que ya han vuelto a la normalidad, pantallas protectoras, cartelería informativa y una extrema precaución en la limpieza e higiene.

Mayo es el mes en el que, en un año normal, Tarifa empieza a recibir las primeras avalanchas de visitantes. En Conservera de Tarifa la producción sigue su ritmo y se espera que la línea ascendente se mantenga y se siga acercando a los clientes aquello que la empresa tanto se esfuerza por conservar: pescado de excelente calidad y elaborado de forma artesanal para lograr los más altos niveles de calidad. Y es que como dice el lema de la marca: conservar es lo nuestro.

Green Stick: una técnica de pesca responsable que se practica en El Estrecho.

green stick pesca sostenible

Es sostenible, es milenaria y viene de Japón. Hoy hablamos de la técnica de pesca Green Stick, apenas practicada en Europa y que es una de las más selectivas y respetuosas que existe con la especie. El atún rojo de nuestra Gama Premium Salvaje se captura durante todo el año, mediante este método en aguas del Estrecho y gracias a la flota de JC Mackintosh, uno de los pocos grupos de pesca que practican esta técnica en Europa. Te explicamos la historia del Green Stick, en qué consiste y por qué es una de las más valoradas por las corrientes ecológicas y medioambientales.

¿Qué es el green Stick y de dónde viene?

En Japón el consumo de atún -ahí recibe el nombre de maguro– es un pilar fundamental de su cultura gastronómica. También el conocimiento exhaustivo de sus partes, el ronqueo o despiece y sus métodos de pesca. Para conseguir una buena pieza, no solo es importante el pescado en sí, también lo es su método de captura y de sacrificio.

La técnica del Green Stick nació en Japón, después se exportó a Norteamérica y logró un gran impacto en Hawai, Bahamas o Costa Rica, donde además de reconocer su efectividad y sostenibilidad, la valoraron por ser una práctica trepidante y divertida.

¿En qué consiste?

green stick pesca ilustracion
Autoría imagen: JC Mackintosh

Se trata de un método inspirado en la pesca con cometa que se llevaba a cabo hace años en Indonesia. Esta se basaba en elevar la línea para que el pescado no detectara su hendidura en el agua, color o estela, y colgar un cebo del aire, a cierta distancia del barco, para darle la apariencia de un ser vivo real que huye dando brincos.

La práctica del Green Stick es similar, pero en vez de una cometa se utiliza un mástil largo y lo suficientemente alto para elevar la línea y los señuelos hasta 15 metros sobre el nivel del mar y así poder pescar a distancias de 200-300 metros de la popa. En sus orígenes, en Japón, se usaban grandes y gruesos palos de bambú, de los que recibe su nombre, green (verde) stick (palo). En la actualidad, estos se han sustituido por mástiles de fibra de vidrio o de carbono, de gran elasticidad y robustez, y que son capaces de doblarse hasta límites insospechados y de soportar los fuertes golpes de las picaduras que producen los atunes.

Para atraer a los atunes hasta los señuelos artificiales, el Green Stick necesita hacer uso de un excitador, uno de los elementos que hacen de esta técnica un método tan especial. El excitador cumple funciones similares a los famosos “pajaritos” que se montan en cadena y que se utilizan para llamar la atención de los pelágicos con sus estridencias sobre la superficie del agua. Se trata de un excitador con un peso y medidas excepcionales, que ejerce una gran presión y tensión contra el agua y el oleaje formando turbulencias, ruido y una enorme mancha de espuma que puede verse a largas distancias y profundidades. Así, se consigue atraer a los grandes túnidos hasta los señuelos, siempre artificiales.

Un método de pesca sostenible y respetuoso con la especie

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Autoría imagen: JC Mackintosh

El Green Stick es una de las técnicas de pesca más selectiva que existe. También una de las más sostenibles. ¿Por qué? Se trata de un método que limita las capturas a los grandes túnidos que se alimentan en la superficie y que, al mismo tiempo, consigue evitar las capturas ocasionales de otras especies como delfines, tortugas o tiburones.

Otro de los grandes logros del Green Stick es la eliminación de los cebos vivos o congelados -con el derivado inconveniente de conseguirlos y mantenerlos en condiciones óptimas- y su sustitución por señuelos artificiales. Se trata, en definitiva, de una técnica de pesca que evita la sobreexplotación de los recursos marinos, permite una captura selectiva y se comporta de forma respetuosa con el medioambiente y las especies.

La pesca en El Estrecho

Los atunes rojos empiezan su periplo migratorio desde las frías aguas del Atlántico Norte en el mes de marzo. Son unos magníficos viajeros, tienen un gran sentido de la orientación gracias a su ventana pineal, que sigue las señales celestes y del sol, y pueden llegar a alcanzar velocidades de entre 13 y 40 km/h. Se reproducen una vez al año y, en torno al mes de mayo, se produce el fascinante espectáculo en las costas gaditanas a su paso por el Estrecho de camino al Mediterráneo para desovar.

El atún rojo de nuestra Gama Premium Salvaje proviene de las aguas del Estrecho. Lo captura la flota de JC Mackintosh a través de la técnica de pesca Green Stick -son de los pocos en Europa que utilizan esta práctica japonesa- y mediante el método de sacrificio ike jime que, además de ser el más respetuoso con la especie, evita el rigor mortis del atún al ser capturado, el ácido láctico y el sabor metálico que le confiere y que reduce la calidad del pescado. Por eso, por las técnicas de pesca y sacrificio y por las aguas del Estrecho donde se captura, cuando hablamos de nuestro Atún Rojo Salvaje del Estrecho, podemos asegurar que probablemente sea el mejor que probarás jamás.

El mes del atún rojo

atún rojo salvaje del Estrecho

Los atunes rojos, según el dicho popular, cruzan el Golfo de Cádiz “con la última luna de abril o la primera de mayo”. La temporada de pesca de ida dura un par de meses. La captura de vuelta, cuando regresan del Mediterráneo al Atlántico en busca de alimento, coincide con la finalización de la temporada estival. Pero es ahora, en mayo, cuando el llamado pata negra del mar, el más rotundo de los túnidos, atraviesa las Columnas de Hércules para reproducirse en aguas más cálidas. Entonces se produce el fascinante espectáculo de la costa gaditana: el olor a sal, la espuma de la pelea en el agua, los guerreros de la pesca y el ritual del ronqueo. Ha llegado mayo y con él, el Atún Rojo Salvaje del Estrecho.

La ruta del atún rojo

«Los atunes rojos son peces sin fronteras», asegura Molly Lutcavage, científica marina que ha dedicado los últimos veinte años al estudio de los gigantes plateados. Y así es, el atún rojo es un pez fascinante por muchas cosas, y una de ellas es su espíritu viajero. Llega a recorrer distancias migratorias de 8.000 kilómetros para retornar al lugar de su nacimiento y reproducirse ahí. Es uno de los animales más rápidos del planeta y puede alcanzar velocidades de más de sesenta y cinco kilómetros por hora pese a su gran tamaño y peso, de hasta 3 metros y novecientos kilos. Su migración es un sorprendente ejercicio de fidelidad ya que, año tras año, a lo largo de una vida que puede durar cuatro décadas, regresa al mismo punto para desovar. Su capacidad de orientación y navegación para lograrlo sigue siendo un misterio para la comunidad científica. Según Lutcavage, podría ser que el agudo sentido del olfato de los atunes les permita crear una especie de mapa químico del océano, pero también es posible que naveguen guiándose por las estrellas, o que sean capaces de detectar el campo magnético terrestre.

La pesca del atún rojo

Existen dos poblaciones de atún rojo: una población menor de la zona occidental del Atlántico que desova en el golfo de México y un stock mayor de la zona oriental del Atlántico que, llegada la primavera, migra hasta las templadas aguas del Mediterráneo para reproducirse. Aunque es el momento de divisar las almadrabas en nuestra costa para la pesca del atún rojo, la flota de JC Mackintosh lo captura mediante el método de pesca japonés green stick –sostenible y poco practicado en Europa–, y el respetuoso ike jime, con el que se consigue mejorar la calidad del pescado al evitar el sabor metálico que produce su rigor mortis durante la habitual levantá. Son estas piezas de primera calidad de Atún Rojo Salvaje del Estrecho las que llegan a la fábrica de Conservera de Tarifa para elaborar de manera artesanal las conservas de nuestra Gama Premium Salvaje.

Historia del atún en nuestra dieta.

Durante miles de años, numerosas civilizaciones como los fenicios, los romanos y los árabes, aprovecharon la privilegiada ubicación de Cádiz para capturar a los grandes peces de cola azul. En el golfo de Cádiz, de hecho, se suele decir que la almadraba -en árabe lugar donde se golpea o se lucha- tiene “tres mil años de historia”.

Hasta la segunda mitad del siglo XX, el atún rojo fue un pescado abundante pero no especialmente codiciado por los pescadores. Tras la Segunda Guerra Mundial, los gustos culinarios de los japoneses se transformaron y el atún rojo se convirtió en uno de los alimentos más preciados del país. Hoy, Japón es el mayor consumidor de atún rojo del mundo y, si los esquimales tienen hasta siete palabras para referirse al color blanco, los japoneses disponen de todo un diccionario de partes del atún. En su despiece –gomai oroshi, ronqueo en español– se obtienen tres de sus cortes más nobles y que son los que conforman nuestra Gama Premium Salvaje: el morrillo, el tarantelo y la ventresca.

El atún rojo también forma parte de la cultura, la gastronomía y el empleo de Cádiz y Tarifa. Los nutricionistas lo valoran por ser una importante fuente de omega 3, vitaminas, minerales y proteínas. Entre chefs de todo el mundo levanta pasiones por sus posibilidades culinarias y su sabor. En Conservera de Tarifa, es uno de nuestros favoritos, por eso le hemos reservado un lugar especial y para los grandes amantes del atún rojo hemos elaborado el Pack Degustación Premium Salvaje. para que los más gourmets se lleven a casa los cortes más nobles del Atún Rojo Salvaje del Estrecho.

Escalivada con caballa La Tarifeña y huevos de codorniz

tapa de escalivada con caballa

Esta es una receta que quita  el “sentío”. De presentación impecable, de sabor sublime por la combinación de ingredientes y, sobre todo, resultona, que es como la define su creadora. Guadalupe, bloguera gastronómica en Código Cocina presenta la elaboración de esta tapa tan apetitosa como saludable. Puedes encontrar sus deliciosos platos también en su Instagram. 

Mientras tanto, toma nota de lo fácil que es preparar su receta con nuestras conservas artesanales.

Ingredientes:

– 2 berenjenas grandes

– 2 pimientos rojos de asar

– 2 cebollas grandes

1 bote de 190 grs. de troncos de atún La Tarifeña

o 1 bote de 190 grs. de filetes de caballa de Andalucía La Tarifeña.

– 4 huevos de codorniz

– Germinados de cebolla (opcional)

– Aceite de oliva virgen extra

–  Sal

Preparación escalivada de caballa con huevos de codorniz:

  • Paso 1: Lava las berenjenas y los pimientos.
  • Paso 2: Retira la primera capa de las cebollas y pártelas por la mitad. Haz un corte a las berenjenas.
  • Paso 3: Coloca las verduras en la fuente del horno bien untadas en aceite de oliva y un poco de sal.
  • Paso 4: Ásalas a 200° durante 35 minutos aproximadamente o hasta que veas que están ligeramente tostadas. A mitad de cocción dales la vuelta para que se hagan de manera más uniforme.
  • Paso 5: Mientras, cuece los huevos de codorniz.
  • Paso 6: Una vez asadas las verduras, mételas en un recipiente tapado y deja que suden. Así las pelarás mejor.
  • Paso 7: Una vez frías, retira las pieles y las semillas. Parte las verduras en tiras finas.
  • Paso 8: Con ayuda de un aro de emplatar, forma el timbal alternando tiras de las tres verduras. Puedes echar un pelín de sal si han quedado sosas.
  • Paso 9: Coloca encima trocitos de la caballa o el atún en aceite.
  • Paso 10: Decora con medio huevo duro de codorniz y los germinados. Un consejo de Guadalupe, de Código Cocina: No tirar el jugo que hayan soltado las verduras. Se podrán utilizar como aliño para cualquier ensalada.