Tarifa y el viento

Tarifa y el viento

Si hay un lugar famoso en España por su viento, esa es Tarifa. La situación geográfica de Cádiz favorece un régimen de vientos muy especial que hace que la zona esté expuesta al azote del aire más bravo, el levante, durante una media de 165 días al año. El levante, y su inseparable compañero, el poniente, modelan también la orografía de las playas gaditanas e incluso en ocasiones llegan a desplazar la inmensa duna de Bolonia. En Conservera hemos querido dedicar un espacio en nuestro blog a ese habitante siempre presente en las blancas calles tarifeñas. Porque, ¿qué sería de Tarifa sin sus vientos?

Historia y mitología del viento

Empezamos hablando de la naturaleza del viento y de sus tipos. Los vientos se nombran y diferencian según la dirección desde la que soplan. La rosa de los vientos, un círculo dividido en secciones, indica la dirección o rumbo del aire, y aunque la división más conocida es la de norte, sur, este y oeste, este símbolo señala hasta 32 rumbos y vientos posibles.

La mitología griega atribuía los cambios del clima a la actividad divina y al antojo de sus dioses. El viento se asoció con los cuatro dioses Anemoi, cada uno de ellos unido a un rumbo del viento y una estación del año diferente. Así, Bóreas era el dios del viento del norte, frío e invernal, Céfiro el del oeste, suave y portador de la primavera, Notus, llegaba del sur, cálido y seco junto con el verano, y Eurus se vinculaba con las tormentas de viento más agitadas.

viento Tarifa

La energía eólica en Cádiz

Pero más allá de la mitología, conocer los secretos del viento ha supuesto una herramienta fundamental para el hombre y para el funcionamiento de las sociedades. Hasta la llegada de los barcos de vapor, en el siglo XIX, era clave para los desplazamientos de personas y bienes en altamar y para los grandes veleros que combatían en las guerras. También servía para moler grano o extraer agua, aunque en la actualidad, eso viejos molinos han sido sustituidos en su gran mayoría por aerogeneradores. Así es como el viento se ha convertido en una de las mayores fuentes de energía renovable. En Tarifa, precisamente, se encuentra el parque eólico El Cabrito, el más antiguo de la provincia de Cádiz, que genera una media anual de 112 gigavatios hora de energía limpia. Esto representa un suministro de energía renovable equivalente al consumo de cerca de 30.000 hogares y evita la emisión a la atmósfera de 107.000 toneladas de CO2 en centrales de carbón. Pero el viento no solo es una fuente de energía para la zona, también lo es para el turismo.

El secreto del viento en Tarifa

¿Qué convierte a Tarifa en una de las grandes mecas del viento? El Mediterráneo se transforma en océano desde el Parque Natural del Estrecho hasta la playa Dos Mares. Al fondo, África casi parece poderse tocar con los dedos. Y entre las dos tierras, un pasillo de agua acoge barcos, ventoleras, aves migratorias y avistamientos de cetáceos.

Dicen que en Tarifa la vida cambia según el viento. Y es cierto. El de Levante es intenso y produce vientos medios sostenidos de 50 kilómetros por hora y rachas que pueden incluso superar los 110 km/h. Esto ocurre por el denominado efecto venturi, que se produce cuando para atravesar el embudo del Estrecho, el viento de levante aumenta su velocidad. Las grandes levanteras soplan entre los meses de mayo y junio y pueden llegar a durar entre siete y diez días consecutivos. Es entonces cuando los paseos y playas quedan desiertas, castigadas por ese aire bravo que levanta arena, olas, toallas y sombrillas a su paso. El viento de poniente, sin embargo, llega desde el oeste, desde donde el Sol se pone, y deja la mar tan calma que arruina los días de todos aquellos que se han acercado hasta las playas de Tarifa para practicar windsurf o kitesurf.

viento Tarifa

Qué hacer en Tarifa cuando sopla El Levante

El viento, aunque casi siempre incómodo y denostado en otros destinos de playa, ha esculpido Tarifa y le ha otorgado esa naturaleza surfera suya tan característica. Eso sí, visitar la zona en verano puede ser como echar una moneda al aire y, si lo que el viajero busca son días de arena y sombrilla y se topa con el Levante, probablemente tendrá que cambiar de planes y preguntarse qué hacer en Tarifa cuando sopla el viento. 

Ante una gran levantera, se pueden visitar los monumentos más emblemáticos de la localidad, declarada Bien de Interés Turístico Nacional en 2003, y conocer así el Castillo de Guzmán El Bueno, la Puerta de Jerez y la Iglesia de San Mateo. O perderse por sus serpenteantes calles blancas llenas de comercios, bares y restaurantes. O visitar La Conservateca, la tienda tradicional de Conservera, en la Carretera Cádiz-Málaga, 11, donde el visitante encontrará un gran surtido de productos gourmet elaborados cada día de forma artesanal por nuestras estibadoras, y llevarse así a casa un pequeño pedazo de Tarifa.

Conservateca Tarifa

Imagen de portada: cedida por @marcomoraphotography

Se detecta un nuevo solitón en El Estrecho, un fenómeno marino pocas veces visible

solitones El Estrecho
solitones El Estrecho

El Estrecho es un enclave privilegiado, el punto de unión entre Europa y África, donde las aguas del Mediterráneo y del Atlántico se abrazan. Sus parques naturales y zonas protegidas son famosas por su biodiversidad, muy populares por ser un lugar de paso y descanso en la migración de las aves y un sitio idílico para el avistamiento de cetáceos.

También para la pesca de especies sorprendentes como el Atún Rojo Salvaje del Estrecho, que en su ruta migratoria deja imágenes fascinantes en nuestras aguas y auténticos manjares en nuestras mesas. Y en ocasiones, el Estrecho incluso llega a regalar fotografías como la que el 28 de mayo capturó el satélite Sentinel 2, del programa de la Unión Europea Copernicus. Se trata de uno de los secretos mejor guardados de la zona, un fenómeno oceanográfico que rara vez puede detectarse en la superficie marina: un solitón.

Qué son los solitones

Los solitones son ondas de gravedad que se producen debido a las fluctuaciones de densidad dentro del agua provocadas por cambios en la temperatura o salinidad, como consecuencia de rupturas en las placas continentales o de encuentros con montañas subterráneas.

La primera vez que estas extrañas olas submarinas fueron detectadas ocurrió muy lejos del Estrecho, en aguas del Ártico. En 1893, durante su expedición al Polo Norte, el explorador y científico noruego Fridtjof Nansen descubrió una anomalía en la navegación. Pese al buen estado de su barco y de los motores, no podía avanzar. Nansen, que más tarde se convertiría en Premio Nobel de la Paz y en una de las figuras más importantes de la historia noruega, denominaría a este fenómeno “agua muerta”. En 1904, Vagn Walfrid Ekman, físico y oceanógrafo sueco, identificó que el suceso se debía a una extraña ola submarina desconocida hasta el momento. La comunidad científica se ha afanado, desde entonces, en encontrar una explicación para este fenómeno. Hoy se conoce que, además de en la superficie, las olas también se producen en las profundidades, con hasta 100 metros de altitud y extensiones de cientos de kilómetros. Estas grandes masas de agua generan una onda interna que son invisibles desde la costa o desde un barco, pero su efecto sí es perceptible durante la navegación, invisibilidad que provocó que este fenómeno fuera durante un tiempo un auténtico misterio para la comunidad científica.

El Estrecho de Gibraltar: un enclave propicio para los solitones

solitones El Estrecho

La Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos sostiene que el Estrecho de Gibraltar cuenta con todos los condicionantes para que puedan darse  solitones en la zona. El Estrecho actúa como punto de intercambio en el flujo entre las aguas del Mediterráneo y del Atlántico. Las olas que se generan lo hacen por el flujo de marea hacia el este a medida que fluye sobre la Punta Camarinal, en Tarifa, generando ese efecto que normalmente es invisible y que hace pocos días los satélites pudieron detectar, con forma de anillos en el agua, gracias al reflejo del sol. En 2017 ya se consiguió un registro de un satelitón en nuestras aguas gracias, en aquella ocasión, al satélite Terra MODIS de la NASA y, unos años antes, en junio de 2004, desde la Estación Espacial Internacional.

El Estrecho de Gibraltar es un paraíso natural, no solo por la variedad de sus vientos que hacen de Tarifa la meca del kitesurf o por su enclave privilegiado para el senderismo en el Campo de Gibraltar, también lo es para la comunidad oceanográfica, que además de estudiar las fascinantes rutas migratorias del atún rojo, también recibe, aunque en contadas ocasiones, la oportunidad de contemplar fenómenos naturales insólitos como son los solitones.

Descubre las ventajas de las técnicas artesanales en la pesca del Atún Rojo

pesca sostenible atún rojo Salvaje del Estrecho

Estamos en plena temporada de pesca del atún rojo. Es precisamente ahora, en mayo, cuando el llamado pata negra del mar, atraviesa las Columnas de Hércules para reproducirse en las cálidas aguas del Mediterráneo que lo vio nacer. Dicen que los atunes son peces sin fronteras y unos magníficos viajeros. Y así es: son una de las especies marinas más rápidas del océano y tienen un sentido de la orientación que todavía hoy fascina a quienes lo estudian. Durante su tránsito migratorio, los atunes aprovechan las corrientes del Estrecho de Gibraltar para ahorrar energía. Es entonces cuando se lleva a cabo su pesca, y de la técnica que se utilice para su captura y para su sacrificio dependen en gran medida la calidad, el color y el sabor del atún.

La importancia de las técnicas artesanales de pesca

atun rojo

El atún rojo forma parte de la cultura, de la gastronomía y del tejido laboral histórico de Tarifa. No solo hablamos de la faena de la pesca, también de actividades anexas como su conserva y las salazones, ya famosas en el Golfo de Cádiz en el siglo V a.C. El atún también levanta pasiones entre nutricionistas y chefs de todo el mundo, tanto por sus posibilidades culinarias como por ser una importante fuente de omega 3, vitaminas, minerales y proteínas. Pero, ¿cómo acertar con la calidad del atún rojo? Existen varios aspectos a tener en cuenta; uno de los esenciales es el método de pesca utilizado para su captura.

Aunque todavía son poco conocidas y practicadas en España, existen técnicas de pesca artesanales y sostenibles que determinan la calidad del atún. Hablamos del green stick y del ike jime, originarios de Japón, donde el atún rojo, ahí conocido como maguro, es un pilar fundamental de su cultura gastronómica. Sin embargo, y a pesar de que son las técnicas más valoradas en la pesca del atún rojo, la almadraba es todavía el método predominante en nuestras costas. Veamos qué las diferencia.

¿Qué es exactamente la almadraba?

  • De dónde viene. La tradición de la almadraba en Andalucía ha conocido épocas de gran auge, sobre todo durante el dominio romano. Mucho tiempo después, y tras un período de decadencia en los años 70 del último siglo, volvió a resurgir para convertirse en la que hoy es la técnica de pesca de atún rojo más practicada de la zona.
  • En qué consiste. La estructura de la almadraba de buche, la que se usa en nuestras costas en la actualidad, consta de unas raberas (redes caladas verticalmente hasta el fondo) que cumplen la función de dirigir a los atunes hacia el cuadro, estructura rectangular compuesta por redes caladas desde el cual se agrupan los atunes para su extracción. Tanto las raberas como el cuadro actúan como una muralla que impide el paso de los atunes y, al cambiar estos de dirección, acaban en el copo, desde donde se produce la izada hasta la superficie, práctica conocida como la levantá. Una actividad reciente en las almadrabas es el mantenimiento y engorde de los atunes capturados en piscinas anexas al copo. De esta forma, aumentan su cantidad de peso y grasa y se mejora su comercialización.

El Green Stick: una técnica de pesca artesanal y sostenible

green stick atun rojo
  • Qué es el green stickEl green stick es una técnica japonesa sostenible y milenaria inspirada en la pesca con cometa que se llevaba a cabo hace años en Indonesia. Esta se basaba en elevar la línea para que el pescado no detectara su hendidura en el agua, color o estela, y colgar un cebo del aire, a cierta distancia del barco, para darle la apariencia de un ser vivo real que huye dando brincos. La práctica del green stick es similar, pero en vez de una cometa se utiliza un mástil largo y lo suficientemente alto para elevar la línea y los señuelos hasta 15 metros sobre el nivel del mar y así poder pescar a distancias de 200-300 metros de la popa. En sus orígenes, en Japón, se usaban grandes y gruesos palos de bambú, de los que recibe su nombre, green (verde) stick (palo). En la actualidad, estos se han sustituido por mástiles de fibra de vidrio o de carbono, de gran elasticidad y robustez, y que son capaces de doblarse hasta límites insospechados y de soportar los fuertes golpes de las picaduras que producen los atunes.
  • Señuelos artificiales. Para atraer a los atunes hasta los señuelos artificiales, el green stick necesita hacer uso de un excitador, uno de los elementos que hacen de esta técnica un método tan especial. El excitador cumple funciones similares a los famosos “pajaritos” que se montan en cadena y que se utilizan para llamar la atención de los pelágicos con sus estridencias sobre la superficie del agua. Se trata de un excitador con un peso y medidas excepcionales, que ejerce una gran presión y tensión contra el agua y el oleaje formando turbulencias, ruido y una enorme mancha de espuma que puede verse a largas distancias y profundidades. Así, se consigue atraer a los grandes túnidos hasta los señuelos.

El método del Ike Jime: el más selectivo y que mejora la calidad del pescado

  • El yake o síndrome de la carne quemada. Durante su captura, los túnidos se encuentran en una situación estresante y su organismo responde con estímulos nerviosos, conocidos como anoxia, que producen una secreción de ácido láctico que se extiende por sus músculos. Esto le da a la carne un aspecto hervido y de tonos marrones, y provoca la caída del PH, lo que acelera su proceso de degradación. A este fenómeno se le conoce como síndrome de la carne quemada o yake, en japonés, y afecta de forma sustancial a la calidad y sabor final de la pieza, y produce una importante bajada en su precio.
  • Cómo se lleva a cabo el ike jime. Para evitar que empeore la calidad del atún, los japoneses inventaron una técnica de captura conocida como ike jime, que no solo elimina la secreción de lactato y mejora el sabor, color y textura, sino que también es un método de sacrificio rápido que reduce el sufrimiento del pez. La técnica consiste en atravesar el córtex cerebral del pescado para evitar la anoxia y la expansión del ácido láctico por los músculos. Después, se introduce un alambre por la médula espinal, desde la cola hasta la cabeza, para cortar cualquier reflejo nervioso. El pescado muere de una manera rápida y relajada, se desangra y conserva mejor su sabor y textura natural.
  •  

Ventajas del Green Stick y del Ike Jime en la pesca del Atún Rojo

El green stick y el ike jime son técnicas valoradas tanto por corrientes ecológicas por su respeto al medioambiente como por los grandes amantes del atún rojo, gracias a la sustancial mejora de la calidad del pescado.

  • El green stick es sostenible y respetuoso con el medio. El green stick evita la sobreexplotación de los recursos marinos por lo que se comporta de una forma más respetuosa con el medioambiente que otras técnicas de captura de atún rojo.
  • Pesca selectiva. El green stick es una de las técnicas de pesca más selectiva que existe ya que se trata de un método que limita las capturas a los grandes túnidos que se alimentan en la superficie y que, al mismo tiempo, consigue evitar las capturas ocasionales de otras especies como delfines, tortugas o tiburones.
  • Eliminación de cebos vivos. Otro de los grandes logros del green stick es la eliminación de los cebos vivos o congelados -con el derivado inconveniente de conseguirlos y mantenerlos en condiciones óptimas- y su sustitución por señuelos artificiales.
  • El ike jime reduce el sufrimiento del pez. El ike jime es un método de sacrificio selectivo, rápido y menos cruel que otros, con el que se busca emular el desangrado indoloro que se realiza con las carnes para evitar el estrés y retrasar el rigor mortis
  • Mejora la calidad del atún. En Japón se llega a pagar un 50% más por aquellos atunes que han sido sacrificados con la técnica ike jime. Y es que, además de mantener intactas sus cualidades organolépticas, consigue también un mejor color, textura y sabor de la carne del pescado.
  • Especialización que evita prácticas abusivas. El ike jime debe llevarse a cabo por especialistas ya que los cortes que se practican tienen que ser precisos y rápidos. Esto, además de favorecer la sostenibilidad, evita prácticas industriales abusivas.

Aunque el green stick y el ike jime son todavía métodos apenas practicados en España, la flota de JC Mackintosh se aleja de la habitual almadraba que domina las costas gaditanas y es una de las pocas en Europa que practica estas técnicas de pesca artesanal.

En Conservera priorizamos siempre la máxima calidad para nuestros productos, tanto en nuestro proceso artesanal de elaboración de conservas como en las materias primas que utilizamos. Por eso, las piezas de atún rojo que llegan a fábrica, lo hacen a través de los métodos de pesca que JC Mackintosh practica en nuestras aguas. De ahí, la calidad premium de la ventresca, el morrillo y el tarantelo que conforman nuestra Gama Premium Salvaje.

ventresca atun rojo
morrillo atun rojo

Conservera de Tarifa apuesta por mantener la calidad y producirá con aceite de oliva

aceitado conservas artesanales

En Conservera de Tarifa utilizamos dos tipos de aceite como cobertura para la elaboración artesanal de nuestras conservas de pescado: el aceite de oliva y el de girasol. Sin embargo, ante la difícil situación global de escasez de aceite de girasol a la que estamos asistiendo, en Conservera hemos tomado algunas decisiones temporales en la estrategia de nuestra producción para así mantener la mejor calidad de nuestras conservas. 

La calidad por encima de todo

En Conservera de Tarifa hemos decidido hacer una readaptación de nuestro mix de producto y reforzaremos nuestras líneas de aceite de oliva hasta que se pueda acceder a un suministro de aceite de girasol de igual o mayor calidad al que hasta la fecha utilizábamos en fábrica.

Esta decisión se debe a la apuesta constante de la marca por garantizar la máxima calidad de nuestros productos y de las materias primas con las que trabajamos. Se trata, eso sí, de una situación temporal que se mantendrá hasta que se recupere el suministro habitual de aceite de girasol o se firme un nuevo acuerdo con proveedores nacionales que garanticen la calidad y procedencia del mismo.

¿Aceite de oliva o de girasol? Una cuestión de gustos

estibadoras

Como sabes, nuestras estibadoras elaboran en nuestra fábrica de Tarifa cada día y a mano, según nuestra tradición artesanal, conservas de pescado para las que utilizamos tanto cobertura de aceite de girasol como de oliva. La elección de un tipo de aceite u otro, depende del gusto del consumidor. El de girasol permite que el pescado mantenga intacto su sabor y es el favorito de aquellos que prefieren un sabor más intenso. Los consumidores que se decantan por un sabor más suave, eligen a menudo la cobertura de aceite de oliva.

Suficiente stock de conservas en aceite de girasol

girasol

En estos momentos, en los almacenes de Conservera de Tarifa disponemos de suficiente stock de conservas en aceite de girasol, por lo que seguiremos comercializándolas hasta fin de existencias. Para continuar con la producción, hemos ido introduciendo nuestra línea de conservas en aceite de oliva en diferentes formatos con el objetivo de seguir llegando a establecimientos y hogares manteniendo los estándares de calidad de la marca.

Compromiso con la calidad y con nuestros trabajadores

El compromiso de la marca con nuestros trabajadores, con nuestra historia y con ofrecer siempre la máxima calidad a nuestros consumidores, es lo que nos ha impulsado a esta nueva estrategia de producción. De esta forma, desde Conservera de Tarifa queremos garantizar el abastecimiento de conservas de pescado, mantener la calidad de nuestros productos y, por supuesto, el trabajo para nuestros empleados.

¿Quieres llenar tu despensa de conservas en aceite de girasol? ¡Haz tu compra online aquí! Y si prefieres las conservas con cobertura de aceite de oliva y deseas conocer nuestros nuevos formatos, puedes encontrarlas aquí.

 

Grandes mujeres de Conservera de Tarifa: las estibadoras

estibadoras Conservera de Tarifa

Conservera de Tarifa está hecha por muchas manos. Pero, siempre lo decimos, las que más importan son las de nuestras estibadoras. Más de 110 años de pelado y estiba, cuchillo en mano, que con todo el mimo y cuidado han dedicado sus días a que de nuestra fábrica de Tarifa salga un producto exclusivo, artesanal y de la máxima calidad. Hoy hablamos con dos de sus protagonistas, con la estibadora más veterana y con la que entró hace menos tiempo a trabajar, para que nos cuenten qué significa para ellas ser estibadoras.

Tarifa y la industria conservera

Muchas cosas han cambiado desde que La Tarifeña, la marca más antigua de Conservera, abriera sus puertas allá por 1910. Antes se trabajaba por épocas, o incluso por días, según la pesca, y se estibaba cinco o seis meses al año. El año pasado, sin embargo, se trabajó de enero a diciembre, ya que ahora el trabajo en fábrica siempre es más continuo y da más estabilidad que otros de la zona.

En Conservera de Tarifa hoy son veinticinco mujeres las que cada día pelan y estiban el pescado, aunque a veces son bastantes más, según la temporada, y muchas ellas trabajan ya como fijas discontinuas.

estibadora Conservera de Tarifa
estibadora Conservera de Tarifa

Muchas de estas mujeres llevan casi toda la vida trabajando en la fábrica. Algunas, como Magdalena Delgado, estibadora en Conservera desde 2012, , son la cuarta generación en la profesión de la estiba. Antes que Magdalena, ya trabajó en la fábrica su bisabuela, Manuela Castro, su abuela, Cristobalina Camacho y su madre, Gerónima Torrejón. “Hemos pasado de generación en generación”, nos cuenta, “Mi madre se jubiló el año pasado y mi abuela también trabajó aquí. Y el día que entré en fábrica me dijo: que vaya todo limpio, bien limpito, pañitos, pañitos, porque cuando ella trabajaba no había papel sino pañitos, y, sobre todo, no te pongas nerviosa”. Mari Luz Ortiz, la estibadora más veterana, que lleva trabajando desde 1969, también recuerda su primer día. “Tenía cerca de doce o trece años cuando entré. Fui a llevarle el café a mi madre, que estaba trabajando. Había mucho pescado y una vecina me dijo: ¿te quieres venir a trabajar?”. Y así empezó en la estiba. Es cierto que en Tarifa casi todas las familias tienen una relación directa o indirecta con Conservera. La fábrica está por y para la ciudad, forma parte de su patrimonio, de su legado y de su paisaje, como también lo hacen las casas blancas, la pesca, los barcos, las cometas o el viento.

Conservera de Tarifa y el legado del trabajo artesanal

Magdalena recuerda con cariño su primer día de trabajo, estaba muy nerviosa e incluso le dolía la mano de agarrar con fuerza el cuchillo. Sin embargo, “todo es cuestión de práctica”, como asegura Mari Luz: “Práctica y más práctica. Y paciencia. No por querer ir más ligera se va mejor”. 

estibadora Mari Luz Conservera de Tarifa

El año pasado se llegaron a estibar en un solo día 13.000 kilos de melva, una cifra altísima si tenemos en cuenta que todo se hace a mano. “Ahí está la diferencia”, afirma Jorge García, Jefe de Calidad de Conservera, “en el cariño con el que se hace cada lata. Ellas eligen lo que les gustaría encontrar en la conserva. A nivel de formación cualquier curso te diría que, si el pescado está bueno, incluso si está roto, va dentro de la lata. Pero aquí no: ellas se encargan de seleccionar siempre los filetes que entran, y los tratan con cuidado, porque incluso cosas que parece que no tienen importancia, como la forma en la que se coge un filete de pescado, si se aprieta o se manipula de más, eso al abrir la lata, se nota.” Y para esa selección, no solo hace falta experiencia y buena vista; lo que más importa es el tacto

Tanto es así que cuando la fábrica empezó su andadura, no se usaban guantes. Hoy sí se utilizan, pero unos especiales para preservar esa virtud que solo otorga el sentido del tacto y que se transmite enseñándolo y con mucha práctica. Porque, al fin y al cabo: ¿qué lleva una lata? Lleva pescado y aceite, nada más. Pero hay que saber cómo tratarlo. Todas las estibadoras han de hacerlo de la misma manera para que sea un trabajo uniforme y que no se note la mano de cada una de ellas que, con su larga experiencia, a veces son hasta capaces de calcular, sin balanza, el peso casi exacto del pescado. También son capaces, con ese compañerismo que siempre las acompaña, de ayudarse las unas a las otras para que el trabajo sea lo más cómodo y agradable posible.

Una gran familia, grandes compañeras

estibadoras

Después de cincuenta y tres años trabajando en fábrica, Mari Luz es capaz de hacer una estiba impecable con los ojos cerrados y cuando se le pregunta por su secreto, lo tiene claro: el secreto son las manos. Hoy hace poco más de diez días que Mari Luz se jubiló y asegura haber llorado de pena por ello, y también de alegría a lo largo de todos estos años, y sentir, ahora que se va, una gran añoranza. Magdalena nos cuenta que son una gran familia y que ya la echan de menos, como a otras muchas compañeras que ya se han ido o que dentro de poco les tocará retirarse. “Que la fábrica siga muchos años y que entre mucha juventud. Hace falta gente joven porque si no esto se acaba”, recuerda Mari Luz.

El trabajo de las estibadoras forma parte de la historia y el legado de la ciudad, y todas aquellas mujeres que durante tanto tiempo han trabajado a mano el pescado en Tarifa, merecieron el año pasado una calle en la localidad: la Calle Las Estibadoras de conserveras. Desde Conservera siempre lo hemos sabido: “esta fábrica podría existir sin hombres, pero si no existieran las mujeres, no existiría la fábrica”.

Día de Andalucía: gastronomía, recetas y conservas artesanales

dia de andalucia

En Andalucía se respira tradición, historia, arquitectura, cultura y una exquisita gastronomía. Hoy nos vestimos de blanco y verde y celebramos el Día de Andalucía para conmemorar, como cada año, la fecha del referéndum de 1980 que dio autonomía plena a la comunidad. Y en Conservera hemos querido aprovechar el momento para hacer un recorrido por la cocina andaluza, por la calidad de la materia prima de nuestro litoral y por algunos de los platos típicos elaborados con nuestras conservas artesanales de Tarifa.

Una región para degustarlas

La gastronomía andaluza es famosa por su variedad y por contar con grandes diferencias entre el interior y la costa. Nosotros, como buenos amantes del mar, vamos a detenernos en la calidad de los productos de nuestro litoral y en algunos de los platos más tradicionales de la provincia de Cádiz. 

Dia de Andalucia

¿Existe una cocina genuinamente gaditana? Por supuesto que sí. La pesca de los atunes en las almadrabas y su preparación en salazones se remontan a la época fenicia. Aunque fue durante el Imperio Romano, en Baelo Claudia, cuando la conservación del pescado gozó de gran popularidad gracias al garum, una emblemática salsa de la zona preparada a base de vísceras fermentadas de pescado y marisco.

Pero no solo debemos hablar de platos típicamente gaditanos; también hay pescados vinculados a nuestro litoral que forman parte de la cultura gastronómica de la zona. Hablamos de la melva de Andalucía, de la melva de Andalucía canutera y de la caballa de Andalucía, cuyas huevas son un auténtico delicatesen de nuestra cocina. Todos ellos, pescados azules ricos en minerales, vitaminas y Omega-3, que nos ayuda a mantener una buena salud cardiovascular y a prevenir enfermedades cardíacas. 

Y no podemos olvidar el Atún Rojo Salvaje, que cruza El Estrecho en sus migraciones y que representa uno de los grandes tesoros culinarios de la zona y un auténtico atractivo en restaurantes, pescaderías y conservas gourmet, como las elaboradas con ventresca, morrillo y tarantelo en nuestra Gama Premium Salvaje.

Recetas gaditanas con conservas artesanalas de pescado

¿Buscas algunas ideas para celebrar el Día de Andalucía con el menú que merece la ocasión? Te proponemos algunos platos típicos andaluces y recetas 100% gaditanas.

Bocadillo de conservas

Es verdad que para preparar un bocadillo no hace falta un manual. Pero si hay uno que nos traslada a la infancia en el sur de España, ese es el bocadillo de conservas. No es complicado, pero con nuestra receta propia hemos conseguido que sea difícil de olvidar.

Papas aliñás con melva

Dicen que Cádiz lleva las papas aliñás en las venas. No nos extraña: no hay bar de tapas en la provincia que no incluya este pequeño manjar en su barra. Pero, como con todos los platos, hay que saber elegir los productos, el proceso y los tiempos. ¿Nuestras papas favoritas? Las papas aliñás con melva o su versión con manzanilla.

Atún encebollado

Es un plato de toda la vida, de los que nunca falla. También un imprescindible de la gastronomía gaditana y uno de nuestros favoritos. Por eso, en nuestra receta de atún encebollado, te contamos al detalle todo lo que necesitas saber para preparar un plato de chuparse los dedos.

Salmorejo

Pocas cosas hay más andaluzas, sanas y frescas que un buen salmorejo en verano. Aunque el salmorejo de Córdoba es insuperable, en Conservera tenemos un truco para que nos quede de diez: además del huevo duro, le añadimos melva de Andalucía en conserva. Te contamos paso a paso cómo hacerlo aquí.

Tartar de Caballa de Andalucía

¿Cómo hacer una adaptación de un plato típicamente francés y convertirlo en algo muy andaluz e increíblemente delicioso, rápido y sano? Basta con introducir la caballa entre sus ingredientes como hemos hecho en nuestra receta de tartar de caballa.

Conservera de Tarifa: auténtica historia andaluza

La historia de Conservera es ya parte de la historia de Tarifa y de sus gentes. Hace más de 110 años que la industria se abrió paso en la localidad hasta llegar a contar con diez fábricas de conservas, dando trabajo a miles de habitantes durante todo este tiempo. Hoy, Conservera de Tarifa recoge el testigo de esa tradición artesanal centenaria desde la que buscamos la máxima calidad de la materia prima y el respeto por la tradición artesanal y por la gastronomía y productos andaluces.

 

Este compromiso con la excelencia nos ha valido distintivos y denominaciones de calidad como el sello IGP, que identifica la procedencia de un producto cuya reputación se atribuye a su lugar de origen. También el sello del Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas Caballa y Melva de Andalucía, que garantiza que el producto sea de primerísima calidad, que las técnicas de pesca sean sostenibles y que las conservas se hayan elaborado de forma artesanal. Otro de los reconocimientos con los que contamos es el de Calidad Certificada de Andalucía que, de nuevo, confirma que nuestros productos se han preparado bajo unos estrictos controles de calidad. Por eso, cada lata de Conservera de Tarifa no solo esconde un pequeño regalo para nuestro paladar, también guarda un pedazo de tradición, cultura y de la mejor gastronomía andaluza.  

Hoy, Conservera de Tarifa recoge el testigo de esa tradición artesanal centenaria desde la que buscamos la máxima calidad de la materia prima y el respeto por la tradición artesanal y por la gastronomía y productos andaluces. Este compromiso con la excelencia nos ha valido distintivos y denominaciones de calidad como el sello IGP, que identifica la procedencia de un producto cuya reputación se atribuye a su lugar de origen. También el sello del Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas Caballa y Melva de Andalucía, que garantiza que el producto sea de primerísima calidad, que las técnicas de pesca sean sostenibles y que las conservas se hayan elaborado de forma artesanal. Otro de los reconocimientos con los que contamos es el de Calidad Certificada de Andalucía que, de nuevo, confirma que nuestros productos se han preparado bajo unos estrictos controles de calidad. Por eso, cada lata de Conservera de Tarifa no solo esconde un pequeño regalo para nuestro paladar, también guarda un pedazo de tradición, cultura y de la mejor gastronomía andaluza.  

La ventresca de atún: conoce esta exquisita conserva de pescado

ventresca de atun

El atún es la gran estrella de las estanterías de cualquier supermercado, esa lata que nunca falta en tu despensa, el ingrediente que va de fábula en casi todas tus recetas. El corte más habitual en conservas de pescado es el lomo de atún, pero la ventresca le sigue con fuerza y se erige para muchos como la parte más interesante del atún. ¿Quieres saber por qué? Te contamos todas las cualidades que convierten a la ventresca en un exquisito manjar.

El atún: ese preciado tesoro del mar

Antes de pasar a conocer las partes del pescado, vamos a deteneros en el pez en sí, ya que se trata de una de las joyas más fascinantes del mar y de un imprescindible en las cocinas de todo el mundo. El atún es un pescado azul que cuenta con quince especies diferentes, aunque en España se comercializan solo cinco: el atún rojo, el atún de aleta amarilla o yellowfin, el atún de ojo grande y el atún listado.

El atún yellowfin es el que utilizamos en Conservera de Tarifa para la elaboración artesanal de nuestras conservas, excepto para nuestra Gama Premium Salvaje, que preparamos con Atún Rojo Salvaje del Estrecho de Gibraltar. ¿Qué caracteriza al atún yellowfin, también conocido en España también como atún claro? Recibe su nombre de la brillante tonalidad de sus aletas y es una de las especies de atún de mayor tamaño (llega a alcanzar los 2,40 m y los 175 kg). En cuanto a sus cualidades culinarias, su carne firme y su sabor intenso hacen que sea un pescado único en el mundo y muy apreciado.

¿Qué es exactamente la ventresca y dónde se encuentra?

ventresca de atun

A la ventresca en Japón se la como “toro”, que significa de melosidad superior, y es, sin duda, la gran estrella de la cocina nipona. Pero vayamos por partes: los cortes se realizan en función del nivel de grasa de cada pieza del atún. En total son 25 los cortes comestibles que se pueden extraer del atún y este gana en grasa de arriba hacia abajo y de dentro hacia fuera.

La ventresca es una pieza triangular que se encuentra en la parte inferior del pez, muy próxima a la cabeza y al vientre, del que recibe su nombre ventresca, aunque en algunas zonas se lo conoce como como ventrecha, ventrisca, mentresca, barriga, ijar o ijada. Por su ubicación, contiene gran cantidad de grasa saludable, lo que le aporta un sabor más intenso pero fino y delicado al mismo tiempo que el resto de piezas del pescado. Eso junto a su textura melosa, su fino laminado y la falta de espinas, le confieren unas cualidades exquisitas y la convierten en uno de los cortes más cotizados y preferidos por los chefs de todo el mundo.

Una conserva artesanal y con grandes propiedades para tu salud

La ventresca no solo es una joya gastronómica, también es un verdadero tesoro nutricional. Tiene un alto contenido en proteínas y sus ácidos grasos omega 3 y omega 6 ayudan a equilibrar los vasos sanguíneos y a reducir la presión arterial, por lo que es el antídoto perfecto contra las enfermedades cardiovasculares. También puede presumir de su alto aporte vitamínico –de ahí que sea uno de los alimentos preferidos de los deportistas–, ya que cuenta con vitamina E, B2, B3, B6 y B12. Y en cuanto a minerales, también es una magnífica fuente y contiene hierro, magnesio, potasio, fósforo y yodo.

¿Qué no debes olvidar cuando compres tu lata de ventresca de atún?

ventresca La Tarifena

El etiquetado. Los certificados de calidad, elaboración y origen son la garantía de lo que estás comprando. La ventresca de atún de La Tarifeña cuenta con el sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP), una denominación de calidad con la que la Unión Europea certifica un de calidad superior al de otros productos, y con el de Calidad Certificada Junta de Andalucía, que confirma que el producto ha sido elaborado bajo unos estrictos controles de calidad y seguridad alimentaria.

En Conservera de Tarifa sabemos que cuando trabajamos la ventresca, tenemos en nuestras manos un verdadero delicatesen a la altura del mejor jamón ibérico o del más exquisito caviar. Elaboramos la conserva siempre de forma artesanal y con la mejor materia prima, según nuestra receta tradicional centenaria que, con su mimo y saber hacer, preparan cada día nuestras estibadoras. Al abrir la lata, verás que la conserva de ventresca de La Tarifeña contiene filetes limpios, láminas de carne de color rosado claro y colocadas de forma ordenada en el envase. Su aroma y su sabor son agradables, penetrantes, y su textura, tierna y jugosa, prácticamente se deshace en la boca. Por todo esto, la ventresca de atún tiene un sitio especial reservado en nuestra fábrica y en los corazones, platos y despensas de todos los amantes del buen pescado.

La Virgen de la Luz y la Real Feria de Tarifa

Cabalgata agrícola_ Virgen de la Luz

Este año Tarifa volverá a echar de menos una feria de septiembre como las de antes. Pero esperamos que vaya quedando menos para que podamos celebrarla de nuevo. El Ayuntamiento, aconsejado por la comisión técnica del COVID-19, ha descartado este año el recinto ferial, aunque estudia alternativas de eventos al aire libre para la celebración de las fiestas en honor a la Patrona. Hoy desde Conservera le rendimos un pequeño homenaje a la Virgen de la Luz recordando cómo festejaba Tarifa –y cómo volverá a hacerlo–  el comienzo del noveno mes del año.

La cabalgata agrícola

cabalgata agrícola Virgen de la Luz

El primer domingo de septiembre, Tarifa amanece con una luz y un olor especial: llega uno de los momentos más esperados del año en la localidad. En la cabalgata agrícola, la Patrona, junto con San Isidro Labrador, es trasladada desde su santuario de Caheruelas, a 8 kilómetros de la localidad y en pleno Parque Natural de los Alcornocales, hasta la Iglesia de San Mateo, en el casco urbano de Tarifa. Y ahí permanecerá durante buena parte del mes.

La centenaria cabalgata agrícola, declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía en 2010, reúne a centenares de jinetes que escoltan a ‘La Campera’ durante su recorrido de casi nueve kilómetros. El olor a sal flota en el ambiente, y aquellos que avistan el paso de la Patrona, ataviada con su manto de terciopelo rojo donado por María Antonia Toledo, dama de honor de Isabel II en 1843, contienen la respiración entre las blancas y estrechas calles de Tarifa. Las cabezas se descubren en señal de respeto, se lanzan pétalos al aire, y la localidad se llena de luces. Ha comenzado la Real Feria de Tarifa.

Procesión y romería de la Virgen por Tarifa

Una semana después, el segundo domingo de septiembre y coincidiendo con el último día de la Real Feria y Fiestas de Tarifa, la Virgen es paseada en procesión por las calles del centro histórico. En este cortejo, la tradición dicta que las mujeres vistan de mantilla. También es una costumbre muy arraigada que, un día antes de la romería, multitud de devotos acudan a la Iglesia de San Mateo para pasar por debajo del manto de la Virgen y recibir así su bendición. Con la romería, que tiene lugar el cuarto domingo del mes, la Virgen es llevada de regreso a su Santuario. La feria ha llegado a su fin.

 

La Virgen de la Luz

procesion Virgen de la Luz

La Virgen de la Luz es patrona de Tarifa desde que ésta fuera fundada durante el siglo XVI. La Virgen sale por primera vez de su santuario hasta el casco histórico de la villa en 1789, y desde entonces lo hace cada año, pero no es hasta comienzos del siglo XX cuando la gran cabalgata agrícola empezó a acompañarla en su recorrido. El 16 de junio de 2013, la Virgen fue coronada canónicamente por el Obispo de Cádiz Monseñor Don Rafael Zornoza Boy. Es también Alcaldesa Perpetua de Tarifa.  

Se dice que la intercesión más destacada de la Patrona de Tarifa es en la Batalla del Salado, donde el rey Alfonso XI imploró a la Virgen “luz, más luz”. En conmemoración a la victoria y como agradecimiento, el monarca mandó construir el santuario. En épocas de sequía, se le pidió lluvia para que los campos pudiesen dar sus frutos y se cree que por intercesión suya, estuvo lloviendo durante días. También se imploró la protección de la villa en plena Guerra de la Independencia ante la inminente derrota de las tropas que defendían la plaza de Tarifa. La respuesta llegó en forma de una gran cantidad de lluvia que provocó la retirada de los franceses. No es de extrañar, por tanto, que un dicho muy popular entre los tarifeños sea sobre la Virgen y asegure que “con su protección y su gracia, Tarifa está más segura que con todas sus murallas”.

 

En abril de este año, la Virgen fue trasladada a su santuario en Caheruelas en un discreto acto, tras permanecer 300 días en el altar mayor de la Iglesia de San Mateo debido a las restricciones perimetrales. Había sido acercada a Tarifa en junio de 2020 para suplir la ausencia de la cabalgata agrícola y también “por el bien espiritual de todos los hermanos y de toda la feligresía tarifeña”. El año pasado la cabalgata habría cumplido su edición 106 desde que se instauró esta tradición en 1914.

La Conservateca: la nueva tienda de Conservera de Tarifa

fachada conservateca

Calidad, artesanía y tradición son los pilares esenciales sobre los que desde hace más de un siglo trabajamos en Conservera de Tarifa. Todos esos valores se aglutinan ahora en un nuevo espacio con el que hemos querido honrar la historia conservera de nuestra localidad y el valor de la mejor gastronomía tarifeña. Ha nacido La Conservateca.

Un nuevo espacio gastronómico

La tienda tradicional de Conservera ha cambiado de ubicación y se ha trasladado al lado de la misma fábrica de Conservera de Tarifa. Nuestra recién inaugurada Conservateca es el espacio de venta físico donde podrás encontrar todas las marcas que cada día y de forma artesanal elaboran nuestras estibadoras: La Tarifeña, Conservera de Tarifa, Marina Real y Piñero y Díaz. También, otros productos gourmet para los que hemos reservado un sitio especial en nuestras estanterías.

La Conservateca nace no sólo como un punto de venta, sino como todo un espacio gastronómico en torno a la filosofía gourmet y los valores delicatesen de la marca. Con este nuevo concepto de establecimiento, celebraremos el amor por el buen comer con diferentes eventos, cursos, showcookings y encuentros que pondrán en valor la calidad e historia de nuestras conservas.

Calidad artesanal centenaria

En nuestra Conservateca se respira un legado centenario que gira en torno al mar, la pesca y la industria conservera. Y es que la historia de Conservera de Tarifa es también la historia de todas las gentes de la ciudad y de la cultura y esencia tarifeña más pura.

Entre nuestras conservas más codiciadas se encuentra la caballa, especialidad con la que La Tarifeña nació en 1910, lo que la convierte en la firma de conservas artesanales más antigua de la provincia de Cádiz. La melva y la melva canutera figuran también entre los productos estrella de nuestra fábrica, y cómo no, los troncos de atún, esa conserva que nunca falta en ninguna despensa. Todas ellas cuentan con el sello de calidad de la Junta de Andalucía y del Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas Caballa de Andalucía y Melva de Andalucía.

Los amantes de las huevas de caballa y de las sardinas también encontrarán en nuestros estantes una conserva especial y de calidad. Y para los que vienen a Tarifa en busca del mejor Atún Rojo del Estrecho, podrán disfrutarlo en tres de sus mejores cortes, el morrillo, el tarantelo y la ventresca, en nuestra exclusiva Gama Premium Salvaje.

Pura esencia tarifeña

El verano ya está aquí, y las blancas calles de Tarifa están listas para recibir a nuevos visitantes y a todos aquellos amantes de la ciudad que cada año regresan a disfrutar de la más pura esencia tarifeña.

En nuestra Conservateca guardamos un pedacito de Tarifa para todos ellos, para que al volver a sus casas puedan disfrutar de los mejores sabores del mar durante todo el año. También para aquellos que quieran hacer un regalo gourmet, local, auténtico, artesanal y que contenga un sabor 100% tarifeño. Después de más de un siglo comprometidos con nuestros clientes y ofreciéndoles un producto de máxima calidad y garantía, os esperamos este verano en nuestro nuevo espacio de venta gourmet, La Conservateca, en la Carretera Cádiz-Málaga, 11, en Tarifa.

conservateca
conservateca
conservateca
conservateca
conservateca